1/8/17

"Yo soy responsable de lo que digo o de lo que escribo".

Toda persona tiene derecho a decir o escribir lo que quiera. Es una forma de compartirse, de darse a conocer, de expresar sus ideas, pensamientos, convicciones, etc.

Yo soy el responsable de lo que digo o de lo que escribo. Tú eres responsable de lo que entiendas o interpretes de lo que digo o escribo.

Este tema viene a colación sobre lo que escuche´en una entrevista que le hicieron a una persona.
Le dicen: "¿Tu escribiste esto?". Ella contesta: "Sí, efectivamente, yo lo escribí".
La entrevistadora le dice:
"Te están acusando porque lo que ellos entienden y lo que ellos concluyen de lo que escribiste es que estás totalmente equivocada."

Estas pequeñas frases me invitaron a compartir lo que digo desde el título: "Yo soy responsable de lo que digo o de lo que escribo".
Sin embargo, esta oración está incompleta si no la termino con la siguiente oración: Tú eres responsable de lo que entiendas, interpretes o juzgues de mis palabras."

Para terminar este tema expreso lo siguiente:
Una cosa es lo que digo, y otra cosa es lo que entiendas de lo que digo.
Normalmente, digo las cosas, no las doy a entender.

Hasta pronto.

21/7/17

Un Si (como respuesta) encierra la semilla de muchas variables.



Un Si conlleva uno o muchos riesgos; un No, ninguno.
Un Si exige Responsabilidad mayor; un No, ninguna.
Un Si espera Respuestas y Resultados; un No, solo la respuesta...(el resultado no se dice).
Un Si es un Compromiso personal; un No, no es absolutamente, nada. Posiblemente, una expectativa no dada.
Un Si es una Ofrenda consciente y voluntaria; un No, es nada más una respuesta.
Un Si es un Abrir una puerta para la acción; un No, es mantener la puerta cerrada.
Un Si es una Posibilidad real para un mejor futuro; un No es una negación real en el presente, y sin futuro.
Un Si exige Concentración y entrega; un No ni exige, ni espera nada.
Un Si propicia Cercanía; un No, lejanía.
Un Si genera Confianza; un No, desconfianza.
Un Si tiene Promesa y esperanza; un No, nada promete y nada espera.

Un genuino Hasta pronto encierra una esperanza de un mañana; un adiós, encierra un posible final.

Les escribo un genuino...
Hasta pronto.

4/7/17

El pensamiento puede ser luz; la emoción, fuego...


Normalmente, he tenido mucho cuidado para manejar mis sentimientos, emociones y sensaciones. Trato de que mis emociones sean racionalmente analizadas; los sentimientos profundamente definidos; y las sensaciones inmensamente gozadas porque, en este apartado, la razón misma desaparece para darle paso a este maravilloso mundo: el del sentir con intensidad gozosa la vida de ese momento.

En fin trato de que vivir con razones emocionadamente analizadas y emociones racionalmente hurgadas.

Afirmo que el pensamiento o mi pensamiento lo considero luz que enciendo para guiarme, el pensamiento solo no se enciende, tienen la facultad para hacerlo; sin embargo, si no le doy peso específico a mis ideas, conceptos o decisiones, poco tiene de luz mi pensamiento y mi elección final.

Cuando se analizan las decisiones que se tienen que tomar, a la luz de la razón, no tiene uno por qué quejarse al enfrentarse a resultados inesperados. Si previamente, habia pensado en los riesgos, no tengo ninguna razón para expresar mis dolencias o desaciertos y, mucho menos, mis lamentos.

Si pienso las cosas de la mejor manera, ordenada y sincera, mis conclusiones deben ser, necesariamente, positivas y enriquecedoras.

Es por eso el título de esta reflexión: El pensamiento puede ser luz; la emoción, fuego.

Hasta pronto.

3/7/17

¿Puede el destino cambiar las cosas?

¿A cuántos de nosotros nos ha sucedido esto?. 

Nos ha sucedido que pensamos en algo positivo "al vernos llegando en algun destino" y, en ocasiones o quizá con mucha frecuencia la llegada en nada se parece a la espera. Esto tiene que ver con las expectativas de alguien hacia algo. 

Sucede que yo iba a conocer a una persona que me habia dado cita de negocios en día, lugar y hora acordados. El resultado esperado era algo maravillosamente deseado y vehementemente esperado, pero ¡oh sorpresa! para mí, la persona no llegó, ni me llamó por el móvil, ni dejó mensaje alguno. 
Entonces, me regreso al lugar de donde había partido con una impresión gris, muy gris. No deseo describirla más.

Es, en esos momentos cuando decimo:s "yo esperaba", o "yo me imaginaba" que todo iba a suscitarse como lo habíamos planeado".  No contabamos con el destino que a veces cambia las cosas inesperadamente.

En lo personal, creo en el destino, cuando las cosas ya sucedieron; no me había percatado que el destino puede "decidir algo sin preguntar nada a nadie".

Usted ¿qué opina?

Hasta pronto.

21/6/17

Tu "brillo de hoy" nació por lo "opaco del ayer".

Tu "brillo de hoy" nació por lo "opaco del ayer".
Esto lo comento porque acabo de conversar con un gran ser de la Tierra, cuya inteligencia sabe emplear. Es un guerrero de la vida, de su vida, de sus sueños, de sus expectativas...es un hacedor incesante, limpio, ordenado y servicial.
Hablando con él sobre bases conceptuales conversabamos dos cosas: Dolor y pasado:

Sobre el Dolor:
"El dolor que una persona siente provocado por la dolencia de un ser querido es directamente proporcional al aprecio, cariño o amor que se sienta por él". En este caso el dolor es la prueba del aprecio y del amor. Este dolor no es de sufrimiento, es del amor mismo que "grita la incapacidad para restaurar la salud" del ser a quien amamos.
Esa es una genuina manera de amar a través de ese dolor. Te recuerdo que el sufrimiento es otra cosa; además, es voluntario.
En otro orden de ideas, te recuerdo que no por sufrir se da, necesariamente, el amor. Cuidado con eso.


Sobre el pasado:
Por otra parte, comentamos que nuestra esencia no la da, ni la define nuestro pasado. Nuestro pasado es y fueron todas y cada una de las acciones, sensaciones, pensamientos, elecciones, aciertos, errores, lamentos, alegrías, hambres, sueños, etc., que tuvimos que vivir para convertirnos en lo que Hoy somos.
De todas maneras, si hoy somos seres de luz, es que veniamos de la oscuridad; si hoy somos seres de amor es que veniamos de la indiferencia o del desconocimiento. Si hoy somos seres grandes es que veniamos de la pequeñez.
El pasado es tan bendito como el presente; el futuro es una gran, gran esperanza que deberá ser bendita cuando se convierta en presente.
Bendice, por útlima vez a tu pasado; no lo llores porque
Tu "brillo de hoy" nació por lo "opaco de tu ayer".
Hasta pronto.

17/6/17

Si no lo quieres decir,

…mejor, escríbelo.
Plasma en un papel las ideas y reflexiona al respecto.

A veces nos quedamos sin palabras, no sabemos qué decir, y, menos, cómo decirlo.
Cuando vemos paisajes, nunca antes vistos, nos quedamos boquiabiertos y no se nos ocurre decir algo. Esto nos sucede porque nos hemos quedado extasiados por lo que contemplamos.
La naturaleza está llena de bellezas. La naturaleza es bella. La belleza es natural.
La puesta de sol del día de ayer fue maravillosa (como la de todos los días). Sucede que andamos absortos en cosas tal vez triviales, y nos hemos olvidado de contemplar la hermosura que nos dá la vida en sus colores, olores y sabores.

Cuando tengas algo que decir, por favor, exprésalo cuanto antes. Y si nada tienes que decir, entonces escríbelo.

Hasta pronto.

11/6/17

Para aprender algo nuevo debes tener paciencia, insistencia y resistencia.



Todos los días surgen nuevos deseos de aprender cosas nuevas y diferentes en la personas; desafortunadamente, no todos lo logramos. ¿Por qué?. Puede ser que lo que se ve, a primera vista, es que no se tiene fuerza de voluntad para insistir en el nuevo aprendizaje.

A mi parecer, esto es muy aventurado y de poca fuerza. Eso sí, es una aseveración dolorosa para quien la escucha y muy fría para quien la emite.
Creo que es necesario tener muchos más datos para poder hacer un juicio de valor al respecto.

Escribo por mí, hablo por mí y declaro lo que pienso de mí, en mi y conmigo (así de grande el pleonasmo). Cuando trato de aprender algo nuevo tomo en cuenta varios factores: a) el fin que pretendo alcanzar al aprender algo nuevo. b) Los resultado que me va a generar ese aprendizaje; c) las ventajas para mi trabajo o deseo definido. d) las facilidades que le dará a mi vida personal u ocupacional.
Por supuesto, que profundizo en la necesidad de ello. Me pregunto una y otra vez qué razones tengo para ese aprendizaje. Lo veo como necesidad, más que como deseo o deber. Trato de enfocarme en la necesidad con mucho cuidado.
Cuando analizo las cosas y veo que solo son deseos, trato de eliminarlo y no decido eso.
Si veo que es un deber, analizo lo que debo dejar de hacer, el tiempo que invertiré y los resultados que generaré para los demás.
Si veo que es mi obligación, solo cierro los ojos, acepto que debo aprender ese algo nuevo y no me permito ninguna excusa para no hacerlo.

Comparto que para aprender algo nuevo se necesitan tres cosas: paciencia, insistencia y resistencia.

Hasta pronto.