28/6/14

Ni excesos, ni desperdicios!

Desafortunadamente, algunos desperdiciamos el gran recurso: nuestra vida.

La desperdiciamos bien sea porque no los sabemos emplear, o bien porque no los desarrollamos, o no los aprovechamos o ni siquiera los llegamos a conocer.

Si bien es cierto que las personas buscamos el desarrollo, no debemos desperdiciar nuestros recursos en el intento. El desarrollo exige equilibrio: "ni excesos, ni despedicios. Solo lo necesario."

Le sugiero que cuides de no desperdiciar lo siguiente:

1. El Tiempo.
2. Las oportunidades
3. El talento no desarrollado
4. Las facultades no aprovechadas.
5. Las habilidades.
6. La disposición
7. Las palabras.
8. Los silencios
9. La energía / vigor
10. Los sueños
11. Los sentimientos
12. Las emociones
13. La educación
14. Los Valores
15. La Salud
16. La familia.
17. El dinero
18. El alimento
19. Las decisiones no tomadas
20. Las sugerencias de otros.
21. La tecnología.
 Y muchos otros recursos que cada quien debe estar atento a identificarlos.

Hasta pronto.





24/6/14

El trabajo y yo.

El trabajo y yo casi somos lo mismo porque el trabajo me transforma, el trabajo me aviva, el trabajo me alienta, el trabajo me energiza, el trabajo me identifica, el trabajo me hace trascender. Yo hago que el trabajo luzca, que el trabajo enseñe a los demás cómo ser mejores personas.
Yo sin el trabajo no soy totalmente yo. Yo sin el trabajo pierdo parte de mi existencia aunque mi esencia sea yo mismo. El trabajo es el que define y limita mi existencia.

El trabajo es el medio para expresar mi creatividad e inteligencia, el trabajo es la herramienta para seguir cocreando un mundo nuevo, diferente y divergente, el trabajo es el medio para lograr el fin buscado, el trabajo es por esencia la genuina manifestación del poder creador del ser humano.

El trabajo me apasiona, me enriquece, me enaltece, me hace ser yo, me hace expresar mi grandeza, mi proeza y mi facultad.

El trabajo es mi otro yo, el yo laborioso, el yo creador, el yo trascendente.

Hasta pronto.


23/6/14

La actitud de servicio no basta.

Por supuesto que la Actitud de Servicio empieza con una sonrisa, continúa con atención y termina con una agradable y grata despedida. Creo que no basta eso, es necesario añadir un ingrediente esencial: Diligencia.

La diligencia es la virtud o cualidad interna de lo seres humanos con la que se combate la pereza y se demuestran logros.
En su calidad de virtud, la diligencia abarca a Ser Superior, a uno mismo y, por supuesto, a los demás:

Diligencia con uno mismo significa no ser inactivo, no caer en la pereza, contar con objetivos y metas fijas, y cumpliéndolos oportunamente.

Diligencia con los demás significa poner entusiasmo en las acciones que se realizan con y para los demás. Los demás, (nosotros) son o somos quienes, en un momento determinado, dependemos de su servicio,  su atención y sus tareas. Nosotros no solo necesitamos sus conocimientos, habilidadess, actitudes y prontitudes del que provee un servicio; también, necesitamos de su Diligencia.

Este artículo está dedicado a tres personas que estuvieron brindando (y me birndaron) un servicio en una aerolínea. Ellos son Claudia, César y STW. Jessica. Los dos primeros en tierra, la tercera en el aire.

César, resolviendo dudas de los pasajeros,
Claudia, asignando lugares y entregando, alegremente, documentos.
Jessica en la aeronave recibiendo y despidiendo a quienes con ellos volamos. Además, estando al pendiente de nuestra comodidad durante el trayecto.

Ellos son una evidencia actual de la acción Diligente del Servicio Profesional.
De mi parte, gracias por su ejemplo, acciones diligentes y despedidas agradables..

Los tres involucrados con  la logística del servicio para el vuelo 2016 (Gudadalajara-Monterrey) del dia domingo 22 de junio de 2014.

22/6/14

Hoy también es día, tarde y noche del Amor.

Una hermosa emoción para vivir la vida
Amor:
Lo definimos como un acto de la voluntad (quiero, elijo y decido), es un acto consciente y, además, responsable que busca el bienestar y bienser de la(s) otra(s) persona(s).
Esta es una definición con sentido integral. Es un acto de la voluntad porque nadie nos obliga a amar a una persona. 

Es un acto consciente porque tenemos las razones suficientes para compartir mi vida, posesiones, sentimientos, pensamientos y sueños con la persona amada.

Es un acto de responsabilidad porque exige cuidar y proteger a la persona amada. Con el amor no se juega; decirle a una persona "te amo" exige gran responsabilidad porque la persona que se siente amada siente seguridad y confianza, abre el corazón, le dice sus secretos, queda totalmente indefensa. Jamás esperaría una mala acción.

El amor tiene un solo fin: 
1) propiciar el desarrollo de los demás seres a quienes ofrendamos, expresamos y dedicamos el amor. 

Sólo el amor es capaz de lograr lo que una persona se proponga.
El amor es un arma de doble filo: se vive o se muere por amor.
Hasta la próxima.