1/8/14

Nuestra vida dura un solo un instante!

En un instante nos conciben,  toda nuestra vida se convierte en un solo intante y, desafortunadamente,  en un solo instante la podemos perder.

Es definitivo lo que he dicho en mis seminarios y talleres: la vida está "hecha de pedacitos" (pedacitos = instantes); 
pedacitos de alegría, pedacitos de tristeza, 
de dulzura, de amargura, 
de luz, de oscuridad, 
de esperanza, de logro, 
de soledad, de compañía, 
de plenitud, de vacío, 
de cobardía o de valentía.

Es hermosamente grato decir que es posible vivir los instantes de la vida a plenitud si llenamos cada instante de nuestra vida con acciones contundentes, pensamientos efectivos y resultados positivos.

Recuerdo una sonrisa en una vieja fotografía, esa sonrisa ha marcado los instantes de mi vida. Para mí, que ya vivo siete décadas, puedo afirmar que los instantes de la vida, TODOS, al hacer las cosas, al tratar a los demás, al enfrentarnos a las turbulencias inesperadas los podemos colorear con una agradable y cálida sonrisa.

Si nuestra vida dura un solo instante, nuestra sonrisa durará una sola eternidad.

Hasta pronto.

27/7/14

He olvidado decirte “Gracias Carlota.”


Tantas cosas me has inspirado y ni siquiera gracias decirte me hacen sentir injusto y egoísta.

Te preguntarás ¿por qué ha de decirme y/o darme las “Gracias”. 
Pues bien, lee cuidadosamente:

Gracias por inspirarme para vivir cada día de la mejor manera.
Gracias por influir en mi convicción de hacer el mejor trabajo cada día.
Gracias porque lo que hago llega a tantas personas que ni siquiera sabes de su existencia pero muchas de ellas tu nombre musitan con sonrisa y  alegría.

Gracias por esperarme cada día y cada tarde con curiosa alegría
Prefieres cerrar tus ojos para verme con la luz de tu alma.
Prefieres guardar silencio que irrumpir la paz de tu corazón con un “ya llegará”.-

Gracias porque me has levantado cuando caído estuve.
Gracias porque me has reanimado cuando dormido me encontraba.
Gracias porque me has convertido en un hombre inspirador y en tu esposo amado.

Gracias Carlota, mi compañera de vida, mi compañera de sueños y compañera de  eternidad prometida. Gracias esposa mía.

Hasta pronto.