20/12/14

Lo más hermoso de los regalos de mi navidad fue…


A estas alturas de mi vida lo más hermoso de los regalos de navidad, independientemente del bien material, es la alegría que conservo a través de los años cuando recuerdo esas noches frías, con aroma a dulce y tranquila esperanza.
 
Bien hubiera sido una bicicleta, unos patines, un carrito, avioncito, barquito, o qué se yo; lo que importa fue el misterio que encerraba la dulce espera de un regalo de un ser desconocido, que inclusive nos decían que nos durmiéramos pronto para que llegara el hombre, el buen hombre de los regalos. Esa espera, la más hermosa de la niñez de algunos de nosotros, especialmente la mía. Yo creía y sigo creyendo en Santa.

En estos momentos, estoy escuchando música de navidad y estoy evocando recuerdos de mi niñez. Definitivamente, aunque los regalos recibidos hubieran sido modestos, lo más importante fue la dulce espera y la agradable sorpresa al ver esos regalos al pie del árbol de navidad. El gran regalo de esa noche es  la alegría que he conservado durante mi larga vida y todos esas emociones las sigo viviendo.

Gracias papá, gracias mamá por hacer de esos momentos de navidad una espera maravillosa, un dulce sueño convertido en un hermoso regalo al amanecer. 
Aunque no están conmigo les digo que el regalo más hermoso fue su amor, su dedicación y la enseñanza de esperar la navidad con alegría y compartir lo que se era aunque no tuviéramos cosas que recibir. Gracias por ese gran regalo: enseñarme a esperar y sorprenderme.

Feliz navidad a todos los papás y mamás del mundo.

Hasta pronto.

19/12/14

Jesús Ramiro está creciendo!

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El es un joven de escasos doce años, está enfrentado los cambios propios de su edad y su género. Su mamá me dijo que a veces no sabe cómo orientarlo.

Jesús Ramiro tampoco intento orientarte por este medio. Solo te envío estas letras para saludarte y espero que te ayuden a reflexionar. Recuerdo que hace muchos ayeres yo cumplí doce años también. 

Solo quiero compartirte las cosas que me ayudaron a seguir creciendo en mi ser interior.

Recuerdo que alguien me dijo: “necesitas tres cosas: una meta que lograr, un deporte que practicar y una oración que pronunciar…(antes nos enseñaban a orar desde temprana edad).

Alcanzo a recordar que, con mis ojos abiertos, en mi mente pasaban imágenes a las que, posteriormente, aprendí que se llamaban “sueños para cuando creciera”. Pues bien, esos sueños no se los dije a nadie; ahora que ya he repetido seis veces mis primeros doce años es cuando les comento lo que soñaba de niño. Debo decirte que sí alcancé mis sueños.

Quiero decirte Jesús Ramiro que, a tu edad, el crecimiento duele, desespera y, a veces, asusta. Cuando crezcas ese crecimiento seguirá doliendo pero no te va a desesperar porque ya les pondrás fechas a tus sueños, que ya los convertirás en objetivos y los objetivos en metas. Esas metas las alcanzas con acciones contundentes y la frente bien en alto. Por supuesto, que existen muchas personas a tu alrededor que te podrán guiar.

Cuentas con el amor de tu mamá, de tus hermanos y el de los seres que te rodean. Ellos no tendrán todas las respuestas a tus preguntas, pero lo que si tienen es amor por ti y ocupación de que no te falte nada para salir adelante. Ese amor, muchas veces basta para que tu encuentres esas respuestas. Ella a veces solo te responde con lágrimas en su alma porque no sabe ni sabrá lo que es ser joven de 12 años.

Animo Jesús Ramiro, y bienvenido a tu nuevo mundo, al de los jóvenes que deben crear un nuevo mundo porque desde su primera juventud tiene ideales que conquistar.
Felicidades buen joven.

Hasta pronto.

18/12/14

Démosle la bienvenida al Año 2015


Bienvenido 2015. Año esperado por unos, por otros temido. ¿Qué "nos traerá" este 2015?. Yo en lo personal creo que los años no traen nada. Nosotros escribimos nuestras historias sobre ese año.

Mi comentario como en años anteriores son:

a) No voy a escribir, ni dar ideas sobre tus planes, o propósitos porque asumo que tu vida no es de año a año. Asumo que tu vida es de proyecto en proyecto que pueden ser de una hora, un día, una semana, mes, o meses, o años.

b) Lo que sí quiero escribir con letras de oro es que te deseo una vida de buenaventura. Espero que lo mejor de todo esté contigo, que vivas con mucho ánimo, mucha fe y mucha confianza. Recuerda que todo se logra, todo se alcanza y todo se disfruta si tu quieres.

c) Para viajar en este año necesitamos llevar para el camino: a) buena salud corporal, por lo tanto, vamos a cuidarnos; b) salud  emocional, por lo tanto, amemos, perdonemos y brindemos una sonrisa; y c) salud espiritual, por lo tanto, meditemos, reflexionemos y brindemos nuestra ofrenda.

Sanos, alegres y prósperos 365 días por venir. Les deseo un próspero año nuevo.

Hasta pronto.

Luis Molina.
Autor de este blog.

16/12/14

“Yo no haré el trabajo por ti.”


Esa frase u otra parecida es la expresión fría de algo que lleva implícito un respeto oculto, y que encubre una deficiencia para aceptar que los colaboradores saben más que el jefe mismo.

Si tu no haces el trabajo de tu subordinado, eso quiere decir que:

a)    Respetas su talento, dedicación y responsabilidad.
b)   Permites y exiges que tus colaboradores hagan lo que deben hacer.
c)    El subordinado tiene el deber de encontrar formas de lograr sus metas.
d)   El subordinado tiene toda la libertad de ejecución para tales fines.
e)    Crees en la capacidad del subordinado.
f)     Respetas la creatividad del colaborador.

Quiere decir también que el jefe no será patrocinador de incapaces, ni será desarrollador de ineficientes.
Quiere decir que se respeta, se espera que todo saldrá bien, pero sobre todo quiere decir que el jefe confía en el colaborador.

Usted, ¿qué opina?

Hasta pronto.

14/12/14

Confianza desde la perspectiva de la Razón o “del corazón”.


Confiar es un verbo que tiene muchas definiciones y significados para cada quien.  Para mí “es la esperanza de que se darán los resultados esperados de alguien o de algo.”

La confianza desde la perspectiva de la razón se basa solamente en conocimientos y resultados. Aquí no entran las emociones, ni sentimientos, ni lazo afectivo alguno.

La confianza desde “el corazón” se basa en lazos de afecto, en “caerme bien alguien”, “en el carisma proyectado”,  o en lo que la otra personas “significa para mí”, etc. En este sentido, se manifiesta y surge la paciencia para el logro de los resultados. En la confianza de la razón se manifiesta la molestia, la impaciencia y la decepción cuando no se dan los resultados esperados.

Confiar en alguien desde muchas perspectivas es lo que hace crear equipos de trabajo sólidos, entusiastas y productivos.

Normalmente, entre los miembros de la familia se da la confianza en base a respetar las reglas, en base al comportamiento apegado a normas, no necesariamente apegado a resultados.
Esta confianza es un elemento de convivencia que facilita y propicia alcanzar logros conjuntos.

Y ¿usted confia desde la Razón o desde "el corazón"... o de ambas.


Hasta pronto.