17/12/15

Ni la vida se pierde, ni la vida está llena de pruebas.

Tanto he escuchado y tanto he leido sobre la vida como no tienes una ideas.
Para empezar te comento que la vida no se pierde, la vida se ofrenda en el camino y se cambia en el final.
La vida es un trayecto, corto o largo, dulce o amargo, lleno de luz o de oscuridad. Esto cada quien lo decide.
La vida es un regalo, y como tal se agradece, se usa, se presume y se agradece.
La vida es un misterio que cada quien tiene que ir descubriendo para llegar a cumplir la misión que se nos fue entregada en la suma de habilidades y talentos engendrados.
La vida es una fiesta. Cada quien canta, baila, sonrie y disfruta a su manera y a su tiempo.

Nadie te va a dar un regalo para que sufras, nadie te dará la vida para que llores. Ese alguien nos dio la vida para gozar, para reir, para construir, para edificar, para compartir, para amar.
Lo que sucede es que estamos tan llenos de miedos y de ambiciones materiales que al no darse esto o aquello se llega  a pensar que la vida es difícil.

La vida no es ni fácil, ni difícil. Nosotros, los seres humanos le damos el grado de facilidad o dificultad que queramos. Nosotros los seres humanos todavía no hemos llegado a la madurez del respeto, del amor a todos, de la consideración, de la tolerancia, pero especialmente no hemos aprendido a compartir generosamente lo que tenemos, lo que somos, lo que soñamos, lo que deseamos. NO hemos aprendido a aplaudir los logros de los demás.

La vida no es un campo de pruebas para ver si aprobamos o no el vivir con nosotros mismos. Es posible que digamos esto porque queremos buscar un causante o culpable de nuestra posible incapacidad para enfrentarnos con valentía a los sucesos dolorosos o incómodos para algunos, gozosos y comodísimos para otros.

Hace unos momento, estuve reflexionando sobre mi vida, mi caminar a solas y caminar acompañado.
Mi caminar a solas es maravilloso, grandioso y grato. Caminar acompañado es fácil, muy ligero, muy agradable. Lo que sucede es que entre todos o con quien vayas caminando en tu vida, los demás definan tu presencia como la de un ser maravilloso, grandioso y grato con quien se camina. No siempre es, ni será así.

La vida ni se pierde, ni está llena de pruebas. La vida se ofrenda y se cambia.

Hasta pronto.

13/12/15

Un tema muy universal, quizá; muy particular, tal vez: Amar

Tengo dias tratando de poner en orden las ideas de este tema: Amar.

He escuchado varias maneras de definir o describir el amor; yo mismo he dado a conocer algunas definiciones muy personales sobre el tema. 

A lo que voy ahora, después de varios dias de reflexionar: estoy llegando a la siguiente conclusión de la siguiente declaración:
Amar sin servir...no sirve ese amor.

Reitero: Para yo poder hablar del verbo amar debe referirme, necesariamente, al verbo servir.
Si una persona dice que ama, pero nada más lo dice...eso no es amar, eso es decir o expresar un afecto.
Si una persona escribe diciendo que ama a alguien...eso es simplemente una declaración escrita del verbo amar.
Aunque digamos o escribamos sintiendo un verdadero afecto eso es simplemente una decrlaración verbal o escrita de una emoción de una persona hacia otra. Al amar o al amor le hace falta su esencia: servir.


Si alguien dice que ama a alguien y no dedica algo de su tiempo o algo de su vida para el ser amado, eso no es amar, es permanecer junto a alguien. Sin embargo, si una persona piensa conscientemente que su vida es para ofrendarla al ser amado o a sus seres amados a través de las atenciones, deberes y obligaciones voluntarias, eso es a lo que llamo Amar a plenitud. Esas personas, las amadas, deben aprovechar las atenciones y acciones del ser que les dice que la ama para que los actos de quien ama se conviertan en una inspiración para ser mejor persona.

Sentirse y saberse amado es una gran responsabilidad; es un estado afectivo que requiere de reciprocidad para que ambos (o los sseres involucrados) crezcan, se desarrollen y logren su plenitud a través del amor.

Hasta pronto.