7/5/16

Yo, el Amar.

Creo que todos tendrían que saber lo que es el amor y lo que es el amar.

Quiero decirles que el amor pertenece a tu cuerpo, el amar a tu alma. Así que, haciendo esta aclaración, quiero darme a conocer un poquitín más sobre Yo, el AMAR.

Me describo de la siguiente manera: Yo, el Amar, soy una serie de pensamientos, aclaraciones y decisiones.
Me defino: Yo, el Amar, "soy un acto consciente, voluntario, generoso y gozoso por ofrendar lo mejor del ser hacia otro u otros seres hasta llegar a la consumacion de la vida misma."

Yo, el Amar, me manifiesto en la seguridad que vive el ser amado porque quien le expresa ese amar le da la paz en su interior.

Yo, el Amar, me manifiesto en el desarrollo de las habilidades y cualidades del ser  o los seres amados y amantes

Yo, el Amar, me manifiesto en la forma en cómo se expresan las palabras y las acciones de los seres amados y amantes.

Yo, el Amar, me manifiesto en un ángel que tiene una sola ala, y requiere de abrazarse fuertemente con el ser amado para poder volar y emprender la incesante búsqueda de sus sueños de pareja o de los hijos o de otros seres a quienes se les brinda esa forma de amar.

Yo, el Amar, te hago vibrar, le doy brillo a tus ojos, le doy sonrisa a tu alma, te doy salud. Pero si te enfermas es que no es Amar, es amor.

Yo, el Amar, te doy la energía para crear un momento o una vida mejor y un eternidad compartida.

Yo, el Amar, soy la única emoción que posee Fe, Esperanza, Generosidad, Perdón, Alegría, Sabiduría y Vida para ahora, mañana y siempre.

Espero que entiendas que yo, el Amar, no espero nada, absolutamente nada, a cambio.

Yo, el Amar, simplemente, soy ofrenda de vida para crear una mejor relación humana y un mundo que entienda que yo, el Amar, soy la respuesta a las desesperaciones, envidias, codicias, ignorancia y muchas otras cosas más que tú sabrás adjudicarme.

Hasta pronto.

5/5/16

Yo, la Alegría.

Buenos días, tardes, o noches a tí que estás leyendo.  Soy la Alegría y este es mi momento, es mi espacio y es mi letra.

No sé si me conozcas, no sé si me alcances a distinguir entre el "sentirte contento(a)", el tener sentido del humor y el vivir genuinamente alegre.

Yo, la Alegría, soy una emoción que radica en lo más profundo y elevado de tu ser interior.
Yo, la Alegria, pertenezco al mundo intelectual y espiritual.
Deseo que sepas que tengo muchas facetas y un solo rostro.
Si habito en tu mundo intelectual soy luz, soy sonrisa interior, soy seguridad y soy garantía. Si habito en tu mundo espiritual soy sonrisa, soy esperanza, soy entusiasmo, soy energía, soy vigor y soy paz.
Yo, la Alegría, no soy, necesariamente, carcajada, ni soy algarabía.

Yo, la Alegría, soy el estado que te indica Esperanza de lograr lo que te hayas propuesto.
Yo, la Alegría, soy la energía que te impulsa a continuar por el camino o proyecto que has elegido.
Yo, la Alegría, soy enemiga numero uno del desaliento.
Yo, la Alegría, soy, simplemente, el rostro de tu alma.

Yo, la Alegría, te pido que con tus acciones alegres tu vida, y con tu ejemplo alegres la vida de los seres que te rodean.

Hasta pronto.

4/5/16

Yo, el sufrimiento.

Yo, el sufrimiento, esperaba con ansia mi turno para escribir  o describir lo que no soy, porque creo que confunden mi nombre con algo que desconozco.

Para que me identifiques mejor,  Yo, el sufrimiento, no existo. Tu me "haces realidad", "me nombras", en mi nombre derramas lágrimas, en mi nombre buscas culpables de tus "desgracias".

Debo decirte que Yo, el sufrimiento, solo existo en tu voluntad. Muchas veces te han dicho que El sufrimiento "es voluntario", el dolor No. Pues bien, yo vivo en tu voluntad y de tu voluntad.

Te pido que me eches de tu vida diaria, te pido que nunca, nunca más me vuelvas a mencionar.
Tu no sufres; probablemente, tienes carencias, insuficiencias o deficiencia. Por favor, no digas que sufres.
Creo que la ignorancia también ha provocado mi presencia, en lugar de buscar la sabiduría, el estudio la disciplina, el esfuerzo, la perseverancia y otras cualidades que exigen concentración, tiempo y cuidado...pero es "más fácil sufrir."

Yo, el sufrimiento, soy más mencionado que una conocida mía llamada: gratitud.
Yo, el sufrimiento, soy "más experimentado" que la palabra Esperanza.
Yo, el sufrimiento, estoy más presente en la vida,  que la alegría, la algarabía, el placer, la dulzura,
Yo, el sufrimiento, tengo un apellido muy feo: mi apellido es Amargura.

Deconozco quien empezó a utilizar mi nombre. No creas que por sufrir vas a tener premios especiales de la vida, que por sufrir eres mejor persona que otros. Eso no es verdad.

Yo, el sufrimiento, no sé de alegrías, ni de algarabías.
Yo, el sufrimiento, que esperaba con ansia mi turno, te escribo y te pido:
Ni sufras, ni amargues, ni te amargues. Vive la vida, tu bella vida, jamás  tu "sufrida vida."

Hasta pronto.

Yo, el dolor.

Hola, soy tu compañero tan presente como tú decidas o tan ausente como tu me entiendas.

Te estaré acompañando durante toda la vida. Los primeros dolores naturales, de los cuales ni tendrás recuerdos de ellos, serán cuando estés creciendo: tus primeros dientes "saldrán", tu crecimiento físico se notará. En esto te acompañaré.
Posiblemente, lloraste...pero recuerda: Yo, el dolor, soy quien te indica que estás creciendo.

En tu adolescencia, estoy y estaré presente. Empezarán los dolores de tus emociones, de tu atracción de tus preferencias, de tu primer amor. Posiblemente, habrán y han habido decepciones dolorosas. Posiblemente, lloraste...pero recuerda, Yo, el dolor, soy quien te indica que estás creciendo.

Yo, el dolor, llegaré de una y muchas maneras a tu vida, estaré presente en bienvenidas, despedidas, nacimientos, fallecimientos, encuentros y pérdidas.
 Posiblemente, lloraste o llorarás...pero recuerda, Yo, el dolor, soy quien te indica que sigues creciendo.

Yo, el dolor, estaré presente en tu crecimiento físico, emocional, intelectual, económico, racional, espiritual y posiblemente, en el mismo final de tu camino.

Posiblemente, llorarás...pero recuerda, Yo, el dolor, soy quien te indica que has crecido y seguirás creciendo hasta la eternidad. Allá no llego Yo.

Se despide de tí tu compañero tan presente como tú decidas o tan ausente como tu me entiendas.
Yo, el dolor.

Hasta pronto.

2/5/16

Yo, la Ausencia

Yo, la Ausencia, tengo el honor de escribir y describirme.
Me he dado cuenta que parece que solo sirvo para provocar dolor; sin embargo, no es así. Claro que estoy muy cerca de un familiar mio llamado Olvido. Es posible que, con el tiempo ya no sea Ausencia sino Olvido. Y eso alivia.

Yo, la Ausencia soy útil para recordar, pero recordar para que te conviertas en una mejor persona. Que dejes de sentir solo en tí; te recomiendo que alivies el dolor de otras personas cuando surja mi presencia.

Yo, la Ausencia no soy para que sufras, soy para que agradezcas el tiempo y todas las cosas que compartiste con ese ser ausente.

Yo, la Ausencia llego a tí para que reflexiones cómo puedes enseñar a los demás a disfrutar cada momento que están viviendo y no lo dejen "para mañana".

Yo, la Ausencia también llego a tí disfrazada de culpa. Es posible que llores y sufras más por culpas que por  dolor de ausencias. Es posible que surja en tí dolor por no haber hecho o dicho las cosas de manera diferente cuando el ausente estuvo presente.

Yo, la Ausencia soy una gran maestra para que aprendas a vivir contigo, en ti y por tí.

Yo la Ausencia me presento porque viviste con alguien, porque compartiste tu vida, tu sonrisa, tu alma, tu esperanza y tu todo. Así es que si llego a tí como la Ausencia es porque hay Presencias en tu ser, tu recuerdo, tu mente y tu alma.

Recuerda: "Hay ausencias que son presencias."

Hasta pronto.

1/5/16

Yo, la Muerte.

Es la primera vez que me alguien me da la oportunidad de expresar lo que soy, Yo, la Muerte.

Sé que algunos me evaden, otros me temen, otros pocos me esperan y pocos, muy pocos me reclaman.
Me han calificado con muchos adjetivos; han dicho de mí que soy desde, "la maldita", hasta "la santa". Se refieren a mí como les place.

Sin embargo, yo, la Muerte ni soy, ni existo. No fui concebida, ni creada -como al Alma-  con el aliento de Dios, ni concebida en el momento preciso de nadie. No soy fruto, ni soy nada.

Fíjate bien lo que voy a escribir: la representación de mi existencia (ojo, y si existo, debo ser vida) se dá cuando el Hombre exhala el último aliento. Por lo tanto, simplemente, soy testigo de que el aliento que Dios infundió en el momento de la concepción de un ser se separa de ese cuerpo y regresa a su origen, a su creador. Regresa con su identidad específica de ese ser humano.

Yo, la Muerte, me maravillo de la Divinidad, de su Generosidad al darle a cada ser humano el Alma, el destello de su Ser. Los envidio porque yo ni tengo vida, ni soy muerte. Simplemente, soy un instante en cada quien.

Ustedes, los Humanos, tienen un pensamiento y una opinión sobre mi. Les pido no temerme, no llamarme y no buscarme porque, simplemente, no existo.

Yo, la Muerte, soy una decisión de Dios.

Hasta pronto.

Petición



Amame por lo que soy, no por lo que tengo.
Amame por lo que soy, no por lo que hago.
Amame por lo que soy, no por lo que sueño.
Amame por lo que soy, no por lo que logro.
Amame por lo que soy, no por lo que se.
Amame por lo que soy, no por lo que puedo.
Amame por lo que soy, no por lo que quiero.

Te amo por quien eres, no por quien yo quiero que seas.
Te amo por como eres, no por como quiero que seas.

Simplemente, te pido que aceptes que yo te amo a mi manera.

Hasta pronto.