20/5/16

El poder transformador de un defecto personal.

He dedicado una vida al desarrollo de las personas. Dentro de mis convicciones decidí "hacer a un lado los defectos" los míos y los de los demás. Esos defectos que todos mencionamos o nos mencionan se han convertido en tema de conversación y negociación. Eso quiere decir que los demás ven en nosotros cosas, detalles, hábitos que les molestan.
Esos son los defectos a los que me refiero.

He observado que "mis defectos" son vistos por los demás como incomodidades para ellos. Eso que otros llaman defectos son características, datos o comportamientos que no satisfacen las expectativas de otros. Ellos, los demás, nos dicen, nos hablan de nuestros defectos que les molesta a ellos.

En lo que sí trabajo y les pido trabajar es en "hábitos incómodos" que interfieran o puedan interferir con el desarrollo y paz interior de los demás. Los hábitos incómodos, podrán convertirse simplemente en hábitos que afectan pero no en defectos que molestan.

Gonzalo Flores, joven empresario en los EUA me comentaba que le ayudara a minimizar "sus defectos". Le contesté diciendo: "Gonzalo, a eso que llamas defecto o defectos",  me recuerdan a los lunares. ¿Has visto un rostro de mujer cuya hermosura está acentuada por un defecto?. Ese defecto se llama lunar. Pues bien, mis defectos, (en mí y para mí) sirven para acentuar las cualidades. Así es que no vamos a trabajar en lo que tú llamas defectos. Trabajaremos solo en tus cualidades.

Los "defectos", déjalos ahí en donde tu mente cree que están. Te servirán para dos cosas: para aceptarte como eres si es que es una característica física incómoda,  o  para acentuar tus virtudes.

El poder transformador de un defecto personal sirve solo para acentuar la virtud individual. Consérvalos como tesoro invaluable. Solo te pido que no interfiera con tu bienestar.

Como este tema es muy delicado debo mencionar lo siguiente: "yo soy responsable de lo que escribo", tu eres responsable de lo que entiendas.
Estos temas o forma de describirlas o son virtudes o son defectos. Tú eliges.

Hasta pronto.

El poder transformador de creer en mí.

Sé que desde mi juventud he creído en mí. Y al decir eso no quiero dar a entender que todo me haya salido bien. No.
Creo en mis aciertos como, también, creo en mis errores, logros y fracasos.
Creo en mí, mis talentos, capacidades, habilidades y destrezas.
Creo en mis limitaciones, especialmente en la de ser un mortal en este planeta.
Creo en mis decisiones, acertadas o no, son mías. 
Creo en los efectos que mis acciones provocan en los demás.
Creo en mis sueños, esperanzas y seres que amo. 

Sé que lo único que me pertenece son todos y cada uno de los momentos que he vivido y estoy viviendo; una de esas pertenencias es Creer en Mí.  
Y de eso siento un especial orgullo que me hace vibrar para seguir viviendo. Esto es a lo que llamo el poder transformador de creer en mí.


Y , usted,  ¿cree en usted.?

Hasta pronto.

16/5/16

El poder transformador del Aliento interno.

"Yo  --no los demás-- soy atacado por el "fantasma del desaliento".

 Dicen que es una de las armas más mortales para mi ser interior. Por lo tanto,  no voy a permitir que el desaliento pase ni tan siquiera por el frente de mi casa."

Voy a escribir este tema que me servirá de reflexión profunda. Quiero que esta autoreflexión me dé el aliento constante para no cejar en mis propósitos, mis sueños y mis metas convertidas en aventuras.

Si existe el desaliento como arma mortal, entonces debe existir el Aliento como arma inmortal.

El aliento es un "aroma" del soplo Divino cuando creó mi alma. Ese aliento interno tiene que poseer poderes especiales para no permitir que el desaliento se asome a mi vida, en mi camino, en mis decisiones y propósitos.
El Aliento surge del interior de mi ser para enfrentarme con valentía a lo incierto, inesperado y obstaculizante.
El aliento me vivifica, fortalece y engrandece.

Nada me puede vencer, a no ser que yo lo pemita conscientemente. 

El enemigo a vencer se llama desaliento. No lo pemito ni hoy, ni mañana, ni nunca.

Darme por vencido nunca será fácil si aprendo a vivir con el Aliento que mi Dios infundió en mi alma". 

Eso lo creo firmemente, lo disfruto creyéndolo y lo gozo viviéndolo."

Hasta pronto.

15/5/16

El poder transformador que habita en mi.

Estoy convencido de que en mi ser habita una fuerza increíblemente grande que sirve para todo. 

Si no uso esa fuerza interior, se desperdicia, se va a la nada y no la volveré a recuperar. 
Esa fuerza interior es igual al tiempo; si no lo uso nunca se recupera. Solamente, está disponible cuando la llame, la busque y "me comunique con ella".

Ese poder inmensamente profundo es el que me lleva por el camino de la perseverancia para alcanzar los objetivos y metas establecidos. 

Este poder es intensamente brillante que me hace ver un camino menos hostil para seguir con entereza y entusiasmo.

Este poder es mío, solo mío. Nadie me lo puede regalar, ni vender, ni delegar.

Esta fuerza está compuesta por los siguientes elementos: Poder (como sinónimo de habilidad), Optimismo en mi ser, Deseo vehemente por hacer algo, Entusiasmo para ir tras las metas y Regocijo por haber logrado lo que me proponga.

Las fuerzas internas, los poderes de mi voluntad y pensamientos son gratuitos, ahí están. Solo esperan a que los use para transformar mi mundo interior y parte del mundo exterior que me corresponda.

Hasta pronto.

El poder transformador de "una mano amiga".

Cuando has caminado solo(a) un tramo de la vida  es posible que aparezca el fantasma de la desesperación; es posible, que nos preguntemos: ¿y todo esto para qué?.
Cuando estás acostumbrado(a) a luchar solo(a) te sientes, sin darte cuenta, con la investidura de héroe o heroína.

Es el momento de reanimarse, es el momento de levantarse y seguir caminando, pero -ya no más- solo(a) porque ha llegado a ti “una mano amiga”.

Esa "mano amiga" puede aparecer de quien menos lo esperas.
Esa "mano amiga" aparece de manera providencial.
Esa "mano amiga" puede surgir de una palabra escuchada, de una mirada brindada o de un momento compartido.
Esa "mano amiga" llega como respuesta a lo que has pedido, deseado y exigido a los cielos desde el fondo de tu corazón.
Esa "mano amiga" está llena de fuerza, fe, esperanza, calidez y alivio.
Ya no estás solo(a). Ha llegado a ti, acepta esa mano y lo que ella expresa.

Te recuerdo que tu puedes ser la persona que representa esa "mano amiga".
Yo, la llamo Diosidencia.

Hasta pronto.