29/7/16

Ni gritos, ni sombrerasos!

Esta antigua frase me recuerda que no son necesarios ni el grito ni el espanto.

Ni gritos, ni sombrerasos para ser mejor persona.
No son necesarios para enseñar, persuadir, ni convencer.
Tampoco son necesarios para atraer, llamar o acercar.

Quiero emplear de esta frase su polaridad: "Silencios y señas".
Esto es lo que nos hace falta para reflexionar sobre nuestros talentos.
Sobre cómo aprovecharlo, cómo enriquecerlo, cómo fortalecerlo.
Nuestros talentos deben ser adornados con silencios de sabiduaría y señales de asentimientos.

Ni gritos, ni sombrerasos.

Hasta pronto.

28/7/16

Ni vítores, ni laureles.

En lo que llevo viviendo en este Planeta Tierra, no he visto, ni leido que a alguien se le brinden vítores, ni le coronen sus cienes con laureles por la forma de vida que está llevando, ni por su forma de ser, ni de pensar, ni por la vida ya vivida. Eso no le he visto y creo que ni lo veré. Nadie, absolutamente nadie se ha ganado una guirnalda por la forma de vivir; es posible que sí, por la forma de morir.

Si vas a escuchar vítores para tí, esos vendrán de lo más profundo de tu ser. Si habrás de colocar laureles sobre tus cienes te los tendrás que colorar tú. Si quieres aplausos, por favor, brídatelos tú.

Los vítores son las aclamaciones por haber conquistado algo.
Los vítores son gritos de "viva" por haber alcanzado algo para tu pueblo o tu nación.
Si deseas brindarte "vítores" hazlo, no te hará daño. Esos vítores son energías que te ayudarán a seguir con  fuerza.

Aplausos, vítores, guirnaldas y laureles son las formas de apreciar lo alcanzado por alguien conocido o que esté dedicado a alguna conquista especial.

En ese momento que yo aplaudo tu manera de vivir porque te lo mereces.
Yo coloco una guirnalda en tus cienes por tus logros en tu diario caminar.
Grito vítores y miles de palmas para tí.

Hasta pronto.

El poder transformador de un viaje.

Antes se decía que: “los viajes ilustran”, ahora te digo que: “los viajes transforman”.

A donde quiera que vayas encontrarás cosas, personas y situaciones nuevas; éstas te pueden transformar. Te puede transformar un paisaje, el saludo de una persona, la fiesta del pueblo o ¿qué se yo?.

Todo, absolutamente todo nos puede transformar. Un paisaje desértico, selvático u oceánico tienen el poder de transformarnos si somos capaces de “escuchar” sus enseñanzas que nos comparten a través de sus calores, colores u honores.

Hasta pronto.

24/7/16

Investigando el interés de ustedes.

Estimados amigos que me hacen favor de leeer estos temas, les invito a indicarme su interés por este taller.
Lo hemos diseñado con la idea de que usted defina un talento que desee conocer, explorar y explotar. Es un taller de dos horas, tiempo suficiente para tal fin.
Aun no tenemos fechas ni en EUA ni en Mexico.
Primero deseamos conocer su interés.
Saludos y muchas gracias.


Hay dolores...¡ay dolor!

Existen dolores...los dolores "duelen" (aunque suena a pleonasmo).
Entre cientos de mis alumnos existió uno que un dia me preguntó hace 30 años: "¿Cuanto nos duele a los hombres la distancia.?" Mi respuesta fue: "No sé". No sé "cuento duela el dolor", "no sé cuanto sea la distancia para que duela".
En aquellos ayeres no tuve respuesta, en los dias actuales tampoco. Sin embargo, me  puse a reflexionar al respecto y quiero escribir estas ideas.

Empiezo por el título, en partes:
"Hay dolores..."
Es definitivo, existen dolores del cuerpo, dolores del espiritu, dolores del alma, dolores, dolores y más dolores. Eso depende de cada quien. Sin embargo, el dolor existe...
Una cosa es el dolor y otra el sufrimiento. El dolor es real y no deseado; el sufirmiento es voluntario y muchas veces acariciado.
Así que mi estimado amigo si duele es porque es real; si sufres es porque no has analizado el por qué y para qué.

Escribo solo sobre el dolor.
El dolor es un lenguaje del alma que nos dice que algo falta, algo está ausente. Ese "algo" pueden ser muchas cosas, muchos detalles, alguna palabra, algun aroma, algún recuerdo. Es posible que te duela porque lo necesitas.
Si hay dolor es porque hay interés. Ese interés es interno, ese dolor es provocado porque en el interior de cada quien se siente, se vive un vacío que duele, que te hace gritar, te hacen brotar lágrimas desde lo más profundo.
Me pregunto ¿por qué duele?. Simplemente, porque no tienes algo o a alguien o porque no está contigo...pero sí está en tí. Aunque esté en tí, no está contigo. Eso es dolor, eso es interés, esto es dolor de ausencia. El dia que sea presencia se convierte en gozo.

"Ay dolor"!...Duele para que aprendas, duele para que crezcas y duele para que te transformes.
Todo dolor tiene una recompensa, todo dolor tiene su alivio a tiempo.

Hasta pronto.