25/8/16

Felicitaciones, deseos, bendiciones, buenos augurios…


Todos juntos, en un solo día…no sabría qué hacer con tantos parabienes.

Lo que sí sé es volver a decirles Gracias a todos por sus mensajes.

¿Qué haré con las felicitaciones?
Primero, pienso que todos ustedes son grandes personas, llenos de sanas intenciones, con un gran corazón y un pensamiento positivo. Sus palabras de Felicitaciones me hacen ser una persona agradecida, una persona que me sient  feliz por la vida que me regalaron, el talento que me concedieron y la voluntad para ponerlos en acción.

¿Qué haré con sus buenos deseos?
Esos buenos deseos surgidos de lo más sagrado de su ser, serán la fuerza del genio de “otra lámpara de Aladino”. Volveré a analizar mis deseos…y son los mismos que pedí a mi Dios cuando yo tenía doce años: Le pedí Salud, Trabajo, Voluntad y Ganas de servir a los demás. Esos deseos de ustedes me fortalecen, me enorgullecen y me dan el ejemplo para seguir deseando buenas cosas para mí y las mejores para los demás.

¿Qué haré con sus bendiciones?
Recordar el Bien Decir, y el Mejor Hablar acompañado de un Mejor escribir para compartirlas, y sembrarlas en los demás.
Sus bendiciones son suficientes para los próximos años. Son demasiadas bendiciones. Gracias por ello a todos ustedes.

¿Qué haré con los buenos augurios?
Seguir disfrutando cada día como el mejor y único de mi existencia. Me dieron el mejor de los regalos: Sus pensamientos buenos, sus sentimientos sinceros y su deseos auténticos.

Gracias por acompañarme en esta fiesta de nuestro cumpleaños: el de mi gemelo que está en el Cielo (alla ha cumplido años también),  y el de mi mamá convertida en Angel en el Paraíso Celestial y en el mio que sigo en este bello y único Paraíso Terrenal porque los tres nacimos (nosotros como gemelos, ella como nueva mamá de gemelos) en la misma fecha solo que en diferente hora.

Mis felicitaciones, mis mejores deseos para todos ustedes, las Bendiciones del Creador y los mejores augurios para su vida de cada día y para cada día de su hermosa vida.

Gracias.
Luis Molina Canales.

24/8/16

Un año más de vida.

Hoy, ella ya no está ni conmigo, ni con nadie.
Hoy, ella sigue mereciendo mi amor y mi gratitud.
Hoy, ella sigue vive en mi memoria, mente y corazón.
Hoy, le regreso a ella lo que siempre me enseñó: agradecer.

Así es que gracias querida mamá por haberme dado la vida.
Asi es que gracias querida mamá por haberme enseñado el camino.
Así es que gracias querida mamá por ser el ser que me arrulló en sus brazos.
Asi es que gracias querida mamá por ser mi gran ejemplo de vida.

Hace años me vió por primera vez después que a mi gemelo.
Hace años vivió el momento más hermoso: dar vida a dos seres bien deseados, bien esperados y enormemente amados.
Hace años nacimos dos gemelos y una nueva mamá de gemelos.

Gracias por haberme dado tanto.
Sus hijos: uno en la Tierra, y otro en el Cielo.
Buen cumpleaños a los tres.

Hasta pronto.
25 agosto 2016.

21/8/16

Un instante basta para cambiar mi vida o la de cada quien.

Todos los días suceden cosas inesperadas que pueden cambiar nuestra vida. A esto le llamo la Vida.
Por eso he compartido temas tales como: La vida, la de cada quien", o bien "Cada quien elige sus batallas".

Las cosas, las conductas, los resultados, las decisiones de terceras personas son las que, en muchas ocasiones, llamamos "los sucesos inesperados de la vida". Y , estimado lector, no son los sucesos inesperados de la vida lo que nos puede cambiar. Lo que debemos cambiar es LA  O LAS EXPECTATIVAS QUE TENEMOS SOBRE SEGUNDAS O TERCERAS PERSONAS. Expectativas no enunciadas, no comentadas y menos NO negociadas. Muchas personas sufren, sienten que "su vida se desarrila", sienten que "pierden la brújula" por sucesos, decisiones y resultados del comportamiento de otras personas. En ese momento, suceden una serie de conjeturas, totalmente subjetivas"; buscamos razones en Tierra, Cielo y Mar de ¿por qué sucedieron esas cosas?.

En muchas ocasiones, he comentado o les he hecho una pregunta: ¿Por qué no?. ¿Acaso creemos que por el simple hecho de ser personas maduras, no se van a presentar sucesos inesperados?.
Son dolorosos porque nosotros les hemos dado el valor de suceso inesperado y de dolor inmerecido.

Quiero decirles que en este momento estoy haciendo de cuenta que estoy hablando a un grupo de personas que "dicen que no merecen esos sufrimientos". Yo les digo, con objetividad que el sufrimiento es voluntario. Que hagan un análisis de ese dolor. ¿Qué se perdió realmente?. Tienen que ser muy honestos con ustedes mismos. No acepto ninguna respuesta tal como: "¿Qué van a pensar los demás?. Los demás, quizá ni piensen, ni les interese tu vida. Les recuerdo que a los demás también les pueden llegar sucesos inesperados, inimaginados  y no concebidos en su mente.

Un instante basta para cambiar mi vida o la de cada quien. Piensen!.

Hasta pronto.