6/9/16

La edad dorada es un regalo, la soledad una elección.

A mi modo de pensar, sentir y expresar las cosas, el título que estoy poniendo tiene su sentido.

Me doy cuenta que a la mayoría de nosotros ("los de la tercera edad") nos ha faltado preparación para ir avanzando en las épocas correspondientes.
Así como no se nos preparó formalmente para la niñez y la compañía (saber hacer amigos, tratar a las personas de diferentes edades, culturas, etc, no nos hemos preparado para la vejez o edad totalmente adulta y saber estar con nosotros mismos.

La vejez no es ninguna desgracia, ni la soledad tampoco. La vejez es la edad dorada, la edad en la que las fuerzas fisicas te abandonan lentamente, pero no así el vigor de tu espiritu para compartir y enseñar al que no sabe. De esa manera, no vivirás en soledad.

La edad dorada tiene sus premios: vivir más años, tener más cosas que compartir, tener más experiencia y saborear la grandeza de la sabiduría.

La edad dorada es la cúspide a la que la mayoría de las personas les gustaría llegar pero pareciendo más joven. Creo que la juventud es un estado del alma, la jovialidad de la piel es un estado del cuerpo y, ésta, tiene ya su programa instaurado. No se puede hacer nada que no sea beber más agua, o beberla con más frecuencia. Se puede hacer algo muy especial: sonreir con más intensidad y compartiendola con más alegría.

La edad dorada es un regalo, la soledad una elección.

Hasta pronto.

5/9/16

Lágrimas o llanto.

Cuando nos brota el llanto es porque en nuestro ser se presenta un dolor; un profundo dolor que nos desgarra el alma. De pronto, queremos que todos se acabe, queremos desaparecer, correr, saltar y no sé cuantas cosas más. No deseamos experimentar ese momento.

Pues bien, creo que este ejemplo es muy ilustrativo para decirte que sé de qué se trata este momento. Los resultados de estos llantos profundos son paz y recuperación para continuar, son para respirar nuevas esperanzas y llenarnos de nueva energía: En resumen, nos dan otras fuerzas extraordinariamente grandiosas.

Esos inmensos e intensos llantos son la prueba inequívoca de que nuestra alma está creciendo de otra manera; que se está gestando una nueva fuerza para continuar el viaje por esta hermosa, colorida y alegre vida.

El llanto pertenece solo a las personas que son genuinamente buenas, de corazón honesto y de sanas intenciones en el alma. Por otra parte, una lágrima es una tímida sonrisa del alma.

Y Usted, ¿llora o simplemente derrama una lágrima?

Hasta pronto.