3/11/16

Vivir y estar en paz es una decisión muy personal.

Decido "ir por todo, con todo" para lograr mi paz interior.

Creo que he encontrado una forma que me facilitará tal fin.

La comparto: Sé que mi vida es un regalo, un regalo con fecha límite, pero, un regalo al fin y al cabo con el que tengo la oportunidad de vivir la paz que siempre he buscado.

Decido, de ahora en adelante, ver cada momento de mi vida como el último; por lo tanto, lo voy a disfrutar intensamente.

Si en este momento estoy escribiendo, lo haré de la mejor manera; si estuviera leyendo, también, lo haría de la mejor manera.
Si en este momento, estoy atendiendo a alguna persona, decido concentrarme en prestar la mejor atención.
Si estoy formando a alguna persona, lo haré de la mejor manera porque ella es la única y última persona con quien estoy tratando.
Si es una mañana, la disfrutaré de la mejor manera, lo mismo si es tarde o noche, si hace frío o calor.

Este momento es el último que estoy viviendo y lo disfrutaré y agradeceré por siempres.
Hoy es un buen momento para estar en paz, vivir en paz y compartirla.

Hasta pronto.

¡No me digas...!

No me digas lo que piensas, dime lo que sabes.
No me digas lo que sabes, dime lo que haces.
No me digas lo que haces, dime lo que logras.

No me digas lo que esperas, dime lo que intentas.
No me digas lo que intentas, dime lo que buscas.
No me digas lo que buscas, dime lo que encuentras.

No me digas lo que sueñas, dime lo que realizas.
No me digas lo que deseas, dime lo que alcanzas.
No me digas lo que amas, dime lo que creces.

No me digas nada que no hayas hecho, logrado y compartido.

No te digo solamente gracias, te digo que estoy profundamente agradecido por tus visitas.

Seguiremos en contacto.
Te deseo que estés viviendo o hayas vivido un apasionado y compasionado día. No me digas gracias, solo dime estamos en el camino.

Hasta pronto.

1/11/16

El alivio de un reo.

Me contaron una historia que comparto.

Erase una vez allá por el año 1850 que un juez dictaba una sentencia a un reo:
"Lo condeno a pasar la noche en la cárcel y dormir en ella.", a lo que el reo le contestó: "Momento, Señor Juez: usted puede condenarme a pasar la noche en la cárcel, pero a dormir en ella, eso depende de mí, no de su sentencia."

¿A dónde voy con esto?. Voy a que, a veces, solemos sentirnos como reos de algo y condenarnos y castigarnos por algo. 
Ejemplo, me pueden castigar a permanecer en mi pais y no salir de él. Esto es un castigo de una tercera persona. 
Conozco un truco para aliviar "esa sentencia, ese dolor". Y es muy sencillo.
Para esto, recurro a otra historia. Era un hombre que bebía demasiado, el médico le prohibió beber.
El sufrió mucho pero logró curarse de esa enfermedad. Su hermano, quien también era bebedor incurable le dijo: "Mira hermano, yo voy a dejar de beber y no porque me lo recomiende alguien. Voy a dejar de beber porque he jurado no hacerlo. Mi juramento es sagrado. Así es que eso no es ni castigo, ni sentencia, ni recomendación. Es mi libre albedrío, decido no beber.

Quiero concluir lo siguiente: Si el juez te ha sentenciado a permanecer en tu país --y eso te llega a doler-- te recomiendo que permanezcas porque lo has jurado y porque lo decides libremente, no porque te lo hayan sentenciado.

Hasta pronto.

31/10/16

Vacíos reales vs vacíos imaginarios.

El vacío o la ausencia o la carencia de algo tiene un significado específico y, posiblemente, especial para cada quien.
Para unos, la ausencia de alguien es dolor, para otros alegría.
Para unos, distancia de alguien es alegría, para otros dolor.
Para otros carecer de algo es dolor, para otros alegría.
En fin, cada quien sabe lo que significa el vacío o la ausencia o la carencia.

Me voy a enfocar al vacío que dejan las personas cuando se van.
Te fuiste y solo o sola me dejaste.

Pregunto: ¿ese ser que se fue deseaba tu dolor?, ¿deseaba tu desdicha? Asumo que tu respuesta es un rotundo No. Entonces, te vuelvo a preguntar ¿cuál es ese dolor de vacío?. ¿Es por costumbre?, ¿Es porque ese ser que se fue cubría tus necesidades?, ¿Será que lloras tu incapacidad para atenderte y disimulas con dolor de ausencia?
Como decía hace años...¿será melón, será sandía...? Lo que te digo es que analices eso a lo que llamas dolor de ausencia, dolor de carencia o dolor de vacío.

El vacío se llena con algo, no necesariamente con alguien. Si ese alguien "te llena" entonces yo le llamaría "dependencia de otros y ausencia de tí". Sé que es una reflexión difícil; sin embargo, un alumno me escribió pireguntándo cómo llenar el vacío en su ser, desde que partió un ser querido.

En y con mis respuestas, le dije, ya sabes, trato de ser muy claro y directo. ¿Cómo es posible que piensen más en tu dolor que posiblemente en el gozo del ser que dices que amas?
¿Cómo es posible que "no aceptes la ausencia del ser cuando su partida es un final real en esta dimensión?.  ¿Podrás pensar que si hay vacío en tu vida material es posible que haya plenitud en la vida inmaterial del ser amado?

Tú decides seguir haciendo más grande el vacío o aceptas aprender a vivir con plenitud en ausencia de seres amados o en carencia de bienes materiales.

Hasta pronto.