11/6/17

Para aprender algo nuevo debes tener paciencia, insistencia y resistencia.



Todos los días surgen nuevos deseos de aprender cosas nuevas y diferentes en la personas; desafortunadamente, no todos lo logramos. ¿Por qué?. Puede ser que lo que se ve, a primera vista, es que no se tiene fuerza de voluntad para insistir en el nuevo aprendizaje.

A mi parecer, esto es muy aventurado y de poca fuerza. Eso sí, es una aseveración dolorosa para quien la escucha y muy fría para quien la emite.
Creo que es necesario tener muchos más datos para poder hacer un juicio de valor al respecto.

Escribo por mí, hablo por mí y declaro lo que pienso de mí, en mi y conmigo (así de grande el pleonasmo). Cuando trato de aprender algo nuevo tomo en cuenta varios factores: a) el fin que pretendo alcanzar al aprender algo nuevo. b) Los resultado que me va a generar ese aprendizaje; c) las ventajas para mi trabajo o deseo definido. d) las facilidades que le dará a mi vida personal u ocupacional.
Por supuesto, que profundizo en la necesidad de ello. Me pregunto una y otra vez qué razones tengo para ese aprendizaje. Lo veo como necesidad, más que como deseo o deber. Trato de enfocarme en la necesidad con mucho cuidado.
Cuando analizo las cosas y veo que solo son deseos, trato de eliminarlo y no decido eso.
Si veo que es un deber, analizo lo que debo dejar de hacer, el tiempo que invertiré y los resultados que generaré para los demás.
Si veo que es mi obligación, solo cierro los ojos, acepto que debo aprender ese algo nuevo y no me permito ninguna excusa para no hacerlo.

Comparto que para aprender algo nuevo se necesitan tres cosas: paciencia, insistencia y resistencia.

Hasta pronto.