21/6/17

Tu "brillo de hoy" nació por lo "opaco del ayer".

Tu "brillo de hoy" nació por lo "opaco del ayer".
Esto lo comento porque acabo de conversar con un gran ser de la Tierra, cuya inteligencia sabe emplear. Es un guerrero de la vida, de su vida, de sus sueños, de sus expectativas...es un hacedor incesante, limpio, ordenado y servicial.
Hablando con él sobre bases conceptuales conversabamos dos cosas: Dolor y pasado:

Sobre el Dolor:
"El dolor que una persona siente provocado por la dolencia de un ser querido es directamente proporcional al aprecio, cariño o amor que se sienta por él". En este caso el dolor es la prueba del aprecio y del amor. Este dolor no es de sufrimiento, es del amor mismo que "grita la incapacidad para restaurar la salud" del ser a quien amamos.
Esa es una genuina manera de amar a través de ese dolor. Te recuerdo que el sufrimiento es otra cosa; además, es voluntario.
En otro orden de ideas, te recuerdo que no por sufrir se da, necesariamente, el amor. Cuidado con eso.


Sobre el pasado:
Por otra parte, comentamos que nuestra esencia no la da, ni la define nuestro pasado. Nuestro pasado es y fueron todas y cada una de las acciones, sensaciones, pensamientos, elecciones, aciertos, errores, lamentos, alegrías, hambres, sueños, etc., que tuvimos que vivir para convertirnos en lo que Hoy somos.
De todas maneras, si hoy somos seres de luz, es que veniamos de la oscuridad; si hoy somos seres de amor es que veniamos de la indiferencia o del desconocimiento. Si hoy somos seres grandes es que veniamos de la pequeñez.
El pasado es tan bendito como el presente; el futuro es una gran, gran esperanza que deberá ser bendita cuando se convierta en presente.
Bendice, por útlima vez a tu pasado; no lo llores porque
Tu "brillo de hoy" nació por lo "opaco de tu ayer".
Hasta pronto.