16/9/17

El dolor interno o sufrimiento como Maestro.


No se vale nada más sollozar, gemir, lagrimear por algo que no se dió o logró. Si ese dolor no es analizado, nos estamos negando la oportunidad de aprender algo de manera gratuita aunque sea dolorosa. Por esto he llamado a esta reflexión: El dolor como Maestro porque el dolor que te hace sufrir es una elección personal. El dolor físico es una verdad.

El dolor interior es solo una manifestación de una impotencia o de un profundo desconocimiento interior. Es posible, también, que el dolor sea una manifestación de nuestra negación a no aceptar las cosas de la vida como son, aunque éstas sean esperadas aunque no deseadas. Sin embargo, también deberíamos estar atentos a esperar lo inesperado como parte de una posibilidad.

Hay dolores de muchos tipos:
Dolores de ausencias, dolores por desamores, dolores por expectativas no enunciadas, dolores por desaciertos, dolores por traiciones, dolores por desilusiones...y todos los demás que ustedes saben clasificar mejor que yo.
¿Se puede aprender del dolor de ausencia?.
¿Se puede aprender del dolor por desamores?.
¿Se puede aprender del dolor por exepctativas no enunciadas?.
¿Se puede aprender de los dolores por desaciertos?
Y de los dolores por traiciones y desilusiones ¿se puede aprender?.

Le recuerdo que la madre de los dolores del interior del ser se llama Expectativa...ella es la causante del dolor y sufrimiento interno, y no, necesariamente, los demás.

El Tiempo es el mejor análgésico del dolor físico; el del sufrimiento se llama decisión.

El dolor interior es un gran Maestro, aprendámos de él.

Hasta pronto.

15/9/17

Despertar recuerdos o sepultar olvidos.


Aunque no podemos detener el tiempo, es recomendable, en ocasiones especiales, analizar las experiencias vividas para tomarlas como aprendizaje, no como oportunidad para sentirse víctimas de ese pasado. Somos "víctimas" de ese pasado gracias a las expectativas que teníamos o seguimos teniendo.

Existen recuerdos y épocas de muchos y variados tipos.
Los hay de risas y de lágrimas;
los hay de alegrías y de sinsabores;
los hay de dolores y de placeres.
En fin, existen de pasados a pasados.
Lo interesante del pasado sería poderlo analizar para aprender de los errores o aciertos, agradecer lo recibido o compartido, olvidar lo incómodo o pesado, eliminar lo doloroso o sacrificado, y sellar pasajes o sepultar olvidos.

Veamos el futuro, nuestro anhelado y esperado futuro:
Casi todos lo vemos prometedor; pensamos que vendrán tiempos mejores, decisiones y acciones efectivas y nos vemos avanzando cada día. Lo importante es empezar hoy a crearlo.
Empecemos, al menos, con tratar de ser una mejor persona, hacer las cosas los mejor posible y estar atentos a aprender algo nuevo.

¿Quiere usted despertar recuerdos o sepultar olvidos?

Hasta pronto.

El valor del Silencio...

En ocasiones, el silencio "dice" más que la palabra.

Existen muchos tipos de silencios:
De aprobación o de negación.
De aceptación o de rechazo.
De acierto o desacierto
De amor o desamor.
De alegría o de tristeza.
De esperanza o desesperanza.
De valentía o cobardía.
De plenitud o vacío.
De afirmación o negación.
De sonrisas o lamentos.
De admiración o de sorpresa.
De duda o credulidad.
De recuerdos o de olvidos.
De opulencia o de carencia.

De certidumbre o incertidumbre,
De  Pas o de guerra.

¿Cuál es su silencio favorito?

Hasta pronto.

13/9/17

Por favor, "da un like"...


Por supuesto que no estoy hablando de este tema, ni de este blog.

Deseo que no olvides "dar un like" a:
La entrega por tu trabajo o estudio diario.
El amor por tu familia.
La pasión con la que cuidas tu salud.
La forma como educas a tus hijos.
La manera en que "pides y dices" las cosas.
La forma de analizar las situaciones.
La manera en que entiendes a los demás.
La manera en cómo disfrutas cada uno de los momentos de tu vida.
La forma de defender tus convicciones, emociones y sentimientos.
Saber decir un Si o un No a tiempo y sin molestia.
La manera de cumplir tu palabra.
Tu forma de manejar tu tiempo y dinero.
La manera de lograr tus sueños.
La forma de hacer cambios.


Y, por favor, "da un like" a tu ejemplar manera de vivir.

Hasta pronto.

Simplemente, inolvidable.

Cuando tengo momentos para mí disfruto escuchando una canción llamada "Unforgettable" interpretada por Nat King Cole.
La disfruto porque la vida que he llevado es inolvidable en mí, para mí y conmigo. Sé que sueno Yoista. Me gusta ser Yo en este momento; sin embargo, es inolvidable para mi que lo único que soy es Yo. Es algo que me exige veneración y respeto.

Quiero escribir sobre lo Inolvidable de:
Mis deberes, mis quehaceres, mis labores y mis desarrollos internos.

Hoy me llamo Inolvidable porque:
Debe ser inolvidable el impacto de mis acciones antes de tomar cualquier decisión.
Debe ser inolvidable el impacto de mis palabras antes de emitirlas.
Debe ser inolvidable el impacto de mi comportamiento ante los seres amamos.
Debe ser inolvidable cumplir a tiempo los compromisos adquiridos.
Debe ser inolvidable que soy ser mortal, y debo cuidarme para prolongar mi vida.
Debe ser inolvidable que la única medida que tengo se llama Tiempo, y es necesario aprovecharlo, no desperidicarlo y no quitarlo a los demás.

Es inolvidable para mí agradecer todo, en cada momento de mi vida.
Es inolvidable para mi haber compartido trocitos de mi vida con miles de personas.
Es inolvidable para mi compartir mis pensamientos contigo en este espacio
Es inolvidable para mí agradecerte, serte útil y servirte.
Es inolvidable para mí desperdirme escribiendo...

Hasta pronto.

10/9/17

Escuchar, hablar, leer y escribir...

Son las cuatro fases para aprender un idioma diferente.

Si el Servir a los demás fuese un “idioma” que todos deberíamos aprender, pregunto: ¿qué deberiamos estar escuchando al respecto?; ¿qué deberíamos estar hablando?; ¿qué deberíamos estar leyendo?; y ¿qué deberíamos estar escribiendo?.

Parece que es más fácil entender el concepto de Servicio que el concepto de Servir. El servicio suena más impersonal; el servir, por el contrario, es lo más personal que se pueda usted imaginar.

El servicio es una actividad física, intelectual y material; el servir es una actividad consciente, libre, emocional y con muchas convicciones, valores, contenidos y significados para hacerlo.

El servicio es un concepto intangible; el servir es un concepto “sentible”.
El servicio se brinda desde el concepto de la eficiencia; el servir desde el concepto del amar.

Termino esta reflexión para que la analices y decidas, con estas breves descripciones, brindar un servicio o servir.

En otras ocasiones, escribiré este tema con más amplitud; cuando nos veamos lo hablaremos; si necesitas un tema específico, me lo haces saber por medio de un correo. Si grabo algo al respecto, me escucharás.

Hasta pronto.