25/10/17

Despertar recuerdos o soñar futuros...

Existen recuerdos de todo tipo y épocas.
Los hay de risas y de lágrimas; de alegrías y sinsabores; los hay de dolores y de placeres. En fin, existen de pasados a pasados.

Aunque no podemos detener el tiempo, es recomendable, en ocasiones especiales, analizar las experiencias vividas para tomarlas como aprendizaje. 


Lo interesante del pasado sería poderlo analizar para aprender de los errores o aciertos, agradecer lo recibido o compartido, olvidar lo incómodo o pesado, eliminar lo doloroso o sacrificado, y sellar pasajes o sepultar olvidos.


¿Cómo vemos a nuestro anhelado y esperado futuro?. Casi todos lo vemos prometedor; pensamos que vendrán tiempos mejores, decisiones y acciones efectivas y nos vemos avanzando cada día.
Lo importante es empezar hoy a crearlo. 

Empecemos, al menos, con tratar de ser una mejor persona, hacer las cosas los mejor posible y estar atentos a aprender algo nuevo.

¿Quiere usted despertar recuerdos o soñar futuros?
Hasta pronto.

24/10/17

¡Feliz cumpleaños!

¡Feliz cumpleaños!

Me imagino que este día alguien de ustedes cumpleaños.
Pues bien, es momento para celebrar, agradecer y compartir.
Celebrar porque estás vivo(a) y contento(a).
Celebrar porque hoy gozas de salud plena.
Celebrar para agradecer a Quien tú quieras por haberte dado la vida.
Celebrar las oportunidades de lograr tus sueños, sortear los obstáculos, alcanzar tus metas.
Disfruta con tus seres queridos este momento de celebración.
Feliz cumpleaños.

Les confieso que he conocido personas que no celebran, ni le celebran su cumpleaños. Y creo que como esas personas ha de haber muchas en el mundo.

Y usted, ¿celebra, agradece y comparte su cumpleaños?

Hasta pronto.

23/10/17

¿Encender una vela?. ¿Para qué?...

¿Encender una vela?. ¿Para qué?... 

Para ver en ella cómo derrama sus gotas de cera y en ellas ver una impotencia congelada o una misión que se está cumpliendo segundo a segundo.


Ella se consume mientras nos brinda su luz y su calor. Esa luz nos sirve para hacer las cosas que debemos hacer. Esas cosas son, por lo general, para el bien de los demás. Así es que la vela y tú son una pareja que buscan el mismo bien.
Ella, la vela, no tiene decisión, ni elección alguna. Ella, simplemente, es encendida o apagada. Si es apagada, tiene la posibilidad de seguir cumpliendo su razón de ser (aunque ella no piense). Ella es encendida y sigue encendida hasta consumirse, mientras tu o yo aprovechamos su luz para lograr nuestra misión de ese momento. Creo que se merece nuestro agradecimiento.

Encender una vela tiene muchos significados y poderes; el que busco es el de la transformación de mi ser.
Cuando enciendo y contemplo la vela disfruto su luz, calor y fragilidad. Ella se entrega, se ofrenda, se apaga y se acaba. Es un gran ejemplo.


Nuestro deber en la vida es iluminar, dar calor y entregar lo mejor de nosotros mismos cuales velas en el universo que poblamos.

¿Quieres encender una vela?

Hasta pronto.